Hace falta que nos pongamos en los zapatos de los demás

De algún modo el fin de semana visitamos el trompo mágico ya que a liss le hicieron llegar una invitación de la exposición/experiencia llamada diálogo en la oscuridad en el trompo mágico. Consiste en vivir la vida de una persona ciega en algunos escenarios simulando la vida real en un sitio confinado.
Yo en realidad no sabía que esperar, es más, pensé que nos pondrían un antifaz en el rostro para no ver la luz y simular la pérdida de visión pero no fué así. Más bien son escenarios completamente oscuros, 99.999% negros.
Antes de entrar tienes que dejar tus pertenencias de valor en paquetería, no se vale introducir teléfonos celulares, llaves, cámaras fotográficas ni de video. Suponemos que todo esto es con la finalidad de que salga algún tramposillo que ilumine el camino con alguno de estos aparatos ó se pierdan objetos en el trayecto.
En un previo a la entrada, una señorita da una explicación de lo que hay dentro, algunas reglas básicas de uso del bastón y otros pormenores. Y así entramos en fila las 9 personas del grupo. Liss, Gladys, Jalia, Joaquin, Sandra, yo y otras 3 personas que no conocíamos. La indicación fué de permanecer pegados al muro izquierdo y guiarnos mediante la pared para llegar a un pasillo en donde prácticamente ya no veíamos nada. Liss tuvo un breve lapso de pánico pues se sintió asfixiada, consecuencia de su claustrofobia y le comenté algo que tal vez le haya ayudado a seguir adelante. "¿Cómo sabes que estás en un espacio cerrado si no estás viendo nada?".
El guía le preguntó si podía seguir, la invitó a intentar el primer escenario y si no lo podía aguantar pues que se saliera ahí, pero si logró superar su ataque y terminó sin líos.
Al inicio si sentía en mis ojos algunos impulsos nerviosos visuales que me hacían tener la ilusión de destellos; poco a poco mis sentidos tuvieron que tomar su lugar, me aclimaté y confirmaron lo que mencionaron al entrar, hay que sustituir la visión con nuestros restantes 4 sentidos.
Oler escuchar, saborear y tocar, especialmente con el bastón para saber si podíamos avanzar sin tropezarnos ó si ya habíamos tocado un borde ó final de camino. El escenario que más me agradó fué el mercado, adivinar de que se trataba lo que ahí había. Piñatas, habas, frijoles, cebollas, granos, cacahuates, llevarlos a la nariz y olerlos, tocarlos, sentirlos detalle a detalle para saber de que se trataba. El bosque también tuvo lo suyo, el olor a pino, sentir la tierra ó textura de lo que pisabamos, escuchar las aves simuladas y que decir de los demás. Descubrí que joaquin tiene manos de señorita (abstenganse bromistas), lo reconocí por la ropa que llevaba puesta y claro está, por su voz.
No me van a dejar mentir, pero más de uno estará de acuerdo con que el escenario más frustrante ó feo fué el intento de cruzar una calle.
En la vida real todas estas simulaciones se han de quedar cortas en relación a los riesgos e incomodidades que una persona ciega tiene que sobrellevar. Al final del trayecto y como conclusión se menciona la falta de respeto de algunos ciudadanos de las rampas, pasos peatonales, y no se diga que en muchos casos ni siquiera se cuenta con la infraestructura para personas con cualquier tipo de discapacidad. Sólo haremos conciencia y tomaremos las medidas apropiadas cuando nos pongamos en los zapatos de una persona ciega ó una persona que tiene que desplazarse en silla de ruedas. Y es que ninguno de nosotros está excento de sufrir cegera ó discapacidad; ¿quién nos garantiza qué en nuestra vejez tendremos la vista que hoy disfrutamos? ó que nuestras rodillas y piernas seguirán funcionando cuál jóven de 15 años. Hay otros zapatos que también deberíamos intentar probar, ponerse en los zapatos de una mujer, de un ama de casa, de un indígena, de un niño, de un pobre.
Por ese motivo liss deja esas notas escritas a los autos estaciondos en rampas para silla de ruedas, que mencionan: "Ojalá tu ó un familiar nunca tengan la necesidad de utilizar silla de ruedas y tengan que toparse con alguien como usted".
Aunque a decir verdad a mi me gustaría simular ser persona ciega y darle un bastonazo al auto en cuestión para dejarlo abollado ó rayado ;).
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