0-0, patadas aquí, patadas allá, todo normal, hasta que me tocó ver algunas curiosidades las cuales describo a continuación:
- En repetidas ocasiones los equipos se intentaban hacer faltas pero haciéndolas pasar como cosas no intencionales ó que pasaran desapercibidas a los ojos del árbitro
- Un hondureño está en el piso por alguna razón y el balón en sus piernas ó pecho, 2 jugadores del equipo mexicano de pié e intentando patear el balón pero bajita la mano le estaban dando sus pataditas de bajo nivel al hondureño. De nueva cuenta acciones malas que parecen buenas
- Algún jugador mexicano le llega con los tacos directo al pié de un hondureño en clara falta y con toda la intención
- Antes de que el partido terminara un hondureño le da un patin a la pantorrilla de C. Blanco, en la repetición en camara lenta se observa cómo le patea la pantorrilla y la pantorrila de C. Blanco si alcanza a levantarse un poco por acción mecánica provocándole perder el equilibrio y hacerlo caer. Microsegundos después se observa en claro teatro como C. Blanco estira sus brazos, su expresión facial cambia a una de dolor y cae dramáticamente en clara actuación.
Lo que si me queda claro es que el futbol está lleno de mañosos y teatreros, un deporte que no tiene camaradería, en donde lo "deportivo" se reduce al mínimo, jugar con tranzas, hacer cosas malas que parecen buenas, simulación. Y todo esto como buen ejemplo para los millones de aficionados de este país que aspiran ser como ellos algún día.
Y los que aspiran a ser futbolistas y no lo lograron ó los que están bien inspirados por la "pasión" ¿Pondrán en práctica las mismas tácticas del balón pié?
No todos, pero existirá quienes si, y me atrevo a decir que son numerosos.
Camaradería, competencia deportiva es poco de lo que podría rescatarse del balón pié, y esta es una de varias razones por las que no me gusta. ¿Qué se puede esperar de un deporte en donde la maña determina una victoria? ¡Pamplinas! y peor aún ¿Esa es la selección mexicana? ¿La crema y nata de mañas y simulaciones?
Ignoro cuál es la razón que me llevó a no gustar de este deporte, desde pequeño hubo gente que me rodeaba que babeaba por ver un partidito; a mi, simplemente me aburría. Le di varias oportunidades, acompañando familiares, compañeros de prepa, en especial recuerdo un mundial en algún bar, tomar cerveza, intentar emocionarme, y el resultado fué el mismo. Nunca dejó de aburrirme y jamás ha logrado tocarme el corazón. Y no pueden decirme que no lo intenté y que no puedo opinar de algo que no he experimentado. Le di su oportunidad, no se dió, adiós!
2 comentarios:
Ha dejado de ser un deporte para convertirse en algo más lucrativo: espectáculo y negocio.
Muy buena aportación desde un nivel de absoluta imparcialidad, de alguien que ni es rojo ni verde y que le dá un valioso toque de sinceridad y de opinión desinteresada al fenómeno del panbol...
la 'ceguera de taller' de los que nos gusta ese deporte nos hace pasar como normales esa bola de mañas y malos ejemplos de los ídolos de la juventud y lo más grave, de la niñez, que adoptarán como normal ese comportamiento de simular, de sacar la máxima ventaja del menor esfuerzo, de aprovecharse de los demás a la mala, de hacer pasar cosas malas como si fueran buenas.
Perfecto toxi, apoyo total al cambio global.
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