Es altamente absurdo el nivel de comodidad a la que estamos llegando. El grado de hedonismo en lo que nos hemos convertido.
Si, nuevamente en temáticas urbanas y del auto; el fenómeno: Soy un holgazán que no quiere caminar
Creo que este tema es un refrito de un
viejo post que hice hace unos años. Pero nunca sobrará mencionarlo de nuevo y ahora lo detallaré.
El fenómeno del holgazán consiste básicamente en un individuo que al llegar en auto a su destino, quiere estacionarse como si fuera su casa, o sea, de la portezuela de su vehículo a la entrada del sitio al que desea viajar; ya sea un consultorio, supermercado, tienda departamental, bar, restaurante, escuela, etc.
Lo absurdo es el hecho de que en esos escasos 3 o 4 metros a la redonda de la entrada quieran estacionarse como por consigna de muerte: "si no te estacionaras ahí, morirás tortuosamente". Y en la ejecución de su consigna se estacionan de modo imprudente en banquetas, rampas, camellones y los lugares más exóticos que puedan imaginar. Claro está, sin importar que los peatones no tenga por donde caminar al verse bloqueada una banqueta por un vehículo que pareciera tiene el derecho de estacionarse ahí.
Lo mas gracioso del asunto es que si uno observa a media cuadra o una cuadra de distancia; los sitios en donde estacionarse sobran. Por lo que deduzco, son unos haraganes buenos para nada que se complican la vida buscando ese lugar cercano para no caminar, perdiendo tiempo (cuando dan vueltas y vueltas y vueltas a la cuadra) con tal de quedar ahí "cerquitaS". Y como siempre, esto solo refleja la calidad cultural de esos mexicanos mentecatos.
Fin