Rancher Picadillo - in der Küche meiner Oma


Dieses Gericht wurde von meiner Urgroßmutter für meinen Vater als Kind zubereitet, heute ist es eines der am meisten gekochten Gerichte meiner Mutter.

Die Küche meiner Großmutter ist seit 51 Jahren in der gleichen Architektur geblieben, seit sie vom alten Caleras ins neue Caleras umgezogen sind, um Strom zu haben.

Dieses Video ist für mich etwas ganz besonderes, da ich in der Küche meiner Oma Emilia koche, nach dem Rezept meiner Mutter Frau Elvira.

Ich hoffe du genießt es.

(- Zutaten -)
  • 500 g Grüne Tomaten
  • 3 Knoblauchzehen
  • 3 Getrocknete Chili Guajillo
  • 1 ½ Tomate
  • 1 Rote Zwiebel
  • Frische Pfefferminze
  • Salz

Una enorme vuelta

Alguna vez hemos jugado algún juego de carreras en algún circuito en el que damos una cierta cantidad de vueltas hasta alcanzar la meta cierto?
O tal vez recorrido algún trayecto como ir de casa al supermercado, a la playa y luego de regreso. 

La primera vez que uno va hacia algún lugar el tiempo tiene una sensación de letanía, el trayecto parece muy largo, y el regreso pareciera que es mas corto por que ya conocemos de algún modo el camino.
Cuando comenzamos a repetir el circuito, empezamos a vivir de modo distinto el recorrido, aprendemos en donde hay que evitar caer, en dónde se encuentran las curvas y rectas y ejecutamos distintas acciones de acuerdo a lo que hemos aprendido del recorrido.

Algo muy similar sucedió en éste último viaje que hicimos hacia México. Jamás en la vida había pasado un período tan largo de tiempo (poco más de tres años) fuera de mi país natal, todo lo que conservaba de aprendizaje se borró un poco e incluso se distorsionó por efectos de posible nostalgia. La deliciosa comida mexicana, los alimentos chatarra, los olores y sensaciones al caminar en ciertos lugares, los sentimientos que duelen cuando sabes que hay que guardarse por algún evento violento que está llevándose a cabo. Saber que no se tienen las cosas por sentado como aire limpio, agua potable, alimentos sanos, espacios tranquilos, una banqueta espaciosa, un carril de bicicleta, un árbol frondoso, hierba y colores.



Después de tres años y habiendo completado el ciclo de ida y vuelta he concretado las cosas que me gustan y no me gustan, ya sin ese sentimiento de nostalgia que puede distorsionar mucho mi visión sobre la realidad. El haber pasado tanto tiempo fuera de mi país me ha hecho desprenderme de vicios, de malas costumbres, e incluso me ha revelado que aún tengo que desprenderme de otras más. Siempre hay posibilidades de mejorar.



Muchas cosas no me supieron igual, pero otras sabían exactamente delicioso a cómo lo recordaba. Descubrí que adoro y amo caminar, es una actividad muy simple pero que llena un pedazo importante de mi vida; extrañé rodar mi bicicleta, y no disfruté nada estar encerrado en una caja metálica para trasladarme a cualquier actividad simple. 


Agradezco haber nacido y crecido en México, tener amigos y familiares de los que obtengo enseñanzas que me impulsaron a ser la persona que soy el día de hoy, tuve mucha suerte.
Incluso hoy en día sigo aprendiendo de los dos que me siguen, preguntas que jamás me hubiera hecho, pero que a ojos ajenos vienen siendo preguntas muy válidas.
Por qué todas las ventanas tienen rejas? Por qué se paran las personas si dijeron que permanezcan sentados? Por qué no vamos caminando? Por qué vamos a todos lados en carro?