Estos días de invierno han sido muy primaverales, sin embargo el domingo si amanecimos con una temperatura muy baja y eso nos empujó a quedarnos en casa todo el día, desayunamos con unos nopalitos, después preparé un pastel de limón, jugamos uno, jugamos Zelda, comimos lo que sobró en la semana de pasta, tomamos una siesta, nos bañamos, jugamos en la ducha, leímos un rato, platicamos entre nosotros y finalmente se fueron a dormir.
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| Pastel de limón |
Recordé que había dos cervezas y destapé una de ellas, pusimos
El Camino y mientras terminábamos de ver la película me di cuenta de algo que llevo rato haciendo pero nunca había pasado por alto: la cerveza que me estaba tomando se encontraba al tiempo, no estaba ni siquiera dentro del refrigerador; y no, tampoco estaba helado adentro de la casa como para pensar que la cerveza estuviera fría. Bueno le dije a Liss que al fin ya podía beber cerveza al tiempo sin siquiera darme cuenta, y es que su sabor es muy distinto al de mi tradicional cerveza pacífico/corona; si se mete a enfriar su sabor desaparece y entonces pierde el chiste.