Si algún día llegaras a leer esto, quiero expresar,
en estas líneas, mi deseo sincero para tu porvenir,
que el camino que elijas te brinde felicidad,
y aunque las penas son parte de vivir,
espero que en tu vida, sean solo un suspirar.
El sufrimiento, inevitable, es verdad,
pero quiero que sepas, en cada paso que das,
que aquí estoy, con esperanza y bondad,
deseando que tus días sean ligeros, sin pesar.
Aunque te sientas seguro, fuerte y maduro,
recordando que aún estás en pleno crecer,
la vida es un viaje, un camino seguro,
donde cada experiencia te ayuda a aprender.
No olvides que aún cuando te sientas adulto,
la vida tiene sus misterios por desvelar,
cada elección, cada momento, es un culto
a la persona que estás por llegar a ser.
Confío en ti, en tu juicio y tu manera,
de enfrentar los desafíos con valentía,
sabes que en cada decisión que consideras,
estoy aquí para apoyarte día tras día.
Así es la vida, llena de retos y alegrías,
un constante aprender, un eterno descubrir,
y en cada paso que das, en tus días,
mi amor y mis pensamientos siempre están ahí.
Quiero que sepas, más allá de las palabras,
que mi amor es inmenso, constante y profundo,
en cada momento, en cada alborada,
te acompaño, te respeto y te comprendo.
Sé que tomarás tus propios caminos,
con fuerza, sabiduría y mucha pasión,
y aunque no siempre estaré contigo,
mi amor te seguirá, sin condición.