Mañana, 28 de Marzo será el día de la tierra / hora del planeta. Un movimiento iniciado en Sidney con el propósito de hacer un cambio en contra del calentamiento global. Consiste en apagar todas las luces y aparatos que consuman energía eléctrica durante una hora a partir de las 20:30.
Algunos comentarios que he leído por ahí comentan que esto no sirve para nada, que si realmente se quisiera ahorrar energía eléctrica se debería comenzar con otro tipo de cambios más contundentes. Ciertamente esta reflexión tiene razón, pero solo de manera parcial. A mi personal modo de ver las cosas, los cambios de este tipo van de modo gradual, no se pueden cambiar las malas costumbres de la noche a la mañana, y entre esas malas costumbres tenemos la voracidad por el desperdicio de cualquier tipo de recurso, agua, luz, combustibles fósiles, los cuales directa ó indirectamente calientan el globo terráqueo. Adicionalmente nuestro consumo de productos innecesarios también calientan el globo, ese consumismo desmedido que nuestro vecino del norte lidera ha permeado a su patio trasero y a otras regiones del mundo. Cuando vamos y compramos un par de zapatos, una libreta cuadriculada, una taza para café, una sopa instantánea, un disco compacto, una computadora, una televisión, un teléfono celular, un gel para el cabello, ó unos submarinos hay detrás toda una línea de producción que se ha encargado de tomar recursos para fabricar y llevarlo hacia el supermercado de tu preferencia; veámoslo en un ejemplo sencillo: para fabricar un teléfono celular se tuvo que procesar algún petroquímico para fabricar el plástico con el que está cubierto, también se tuvieron que procesar las distintas pinturas para darle color a la carcaza, se fundieron toneladas de arena para obtener el silicio necesario en la fabricación del procesador del celular, también se llevaron a cabo procesos de obtención de níquel, cadmio, mercurio y otros metales para la batería, se fundieron toneladas de roca para obtener el cobre de los contactos eléctricos, se quemaron combustibles para enviar las piezas desde diversas partes del mundo para que las ensamblaran en Malasia, y a su vez también hubo un envío desde Malasia hacia tu país para que lo tuvieras en tu tienda de celulares mas cercana.
Y lo mismo sucede con cualquier otro producto, son muchos los recursos que se utilizan para la fabricación de cada uno y detrás de barandillas hay una cadena que quema carbón, gasolina, y traga MegaWatts.
En pocas palabras, cada vez que compras algo que no necesitas, estás consumiendo recursos que no se necesitaban consumir. Más claro ni el agua.
Pero volviendo al tema principal del cambio de hábitos, a pesar de que el día de la tierra no revierte los efectos negativos de nuestra presencia en la tierra, si es una iniciativa que toca más a los ciudadanos, de abajo hacia arriba, en oposición al protocolo de Kyoto que va de arriba hacia abajo.
No solo se trata de apagar las luces y sentirse librado de culpas, se trata de empezar a cambiar en serio los malos hábitos.
Sólo recuerden la última vez que pasaron más de 2 horas sin energía eléctrica, yo la recuerdo en el 2002, cuando el huracán Kenna impactó con el pacífico mexicano. Las luces se fueron por más de 5 horas durante ese día. No había televisión, radio, refrigerador, computadora con Internet, bomba de agua para llenar el tinaco. Solamente la energía que quedó en los teléfonos celulares que por cierto tampoco servían por que las células estaban también sin energía. Sólo nos quedó a la familia reunirnos en la sala a platicar, saqué mi guitarra y me puse a tocar, fue un momento que unió y que nos hizo ver lo distanciados que estamos los unos a los otros a pesar de encontrarnos a veces bajo un mismo techo. ¿No sería buena idea hacer una vez al mes el día sin energía? Y hablar con nuestros parientes ó amigos a la luz de unas velas?
P.D.
Los que piensan que el calentamiento global es parte de un ciclo también pueden debatir ;)