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Frío, lluvioso, acogedor y apacible Mazamitla

Lugar Donde se Cazan los Venados con Flechas, o al menos eso menciona la definición de wikipedia.

¿Que hay por hacer?
Pues básicamente lo que se hace en cualquier lugar de montaña, lo que incluye hacer una carne asada, algunas partidas de juegos de mesa por la noche, platicar, prender una fogata, tomar alguna cerveza o licor, comprar los dulces regionales, comer bien y dentro de lo que se pueda, descansar del ritmo citadino.

Monteverde Puente atirantado Centro de Mazamitla Al calor de la fogata La que mas se divirtió Dos hombres conversando y asando carne

Mazamitla

El clima fué justo lo que hubieramos pedido para la visita: con neblina, lluvia y frío pero no tanto como para que los huesos se alcanzaran a helar y no tan tupida como para no haber podido sacar el asador y echar a la leña unos filetes.

Y durante la noche, una partida de risk con una larga platicona.

Ruta de 5km en bosque de los colomos

Como algunos saben, estoy haciendo una rutina de entrenamiento para una pequeña carrera de 5k el próximo domingo 21 de Octubre. He estado desde hace unas seis semanas acondicionando el cuerpo a este ejercicio pues no me es familiar sin dejar el programa ni un solo día. Dado que el programa de entrenamiento es para novatos y no quiero lesiones he estado corriendo en lugares planos y playa, nunca en pendientes o sitios con inclinaciones. Pero como ya estoy cerca de terminar el programa, me di a la libertad de ir a correr al bosque de los colomos, precisamente tiene una ruta de cinco kilómetros y con calma tal vez me era posible terminar con algo de aliento.

La experiencia en el bosque es muy diferente, es inspiradora y alimenta el alma. Los números se los dejo en el gráfico que está debajo. Lo único que puedo mencionar es que las pendientes están harto demandantes, exigieron echara mano de jalones de respiración por que parece que no me daba abasto; eso y que tuve que disminuir la velocidad para conservar el aliento.

Aunque algo me causó duda y fué la distancia que registró el GPS y lo que marca la ruta. Mientras que la ruta debería de ser de 5km, el GPS marcó 4.4kms. ¿A quién le hago caso?. De igual manera el domingo que viene mediré con el GPS y compararé con la ruta a ver si hay alguna diferencia para saber que margen de error trae este aparatejo. Ya solo me faltan 2 sesiones de entrenamiento más y de ahí a la carrera.

Conociendo el bosque de la primavera

Pues todo inició como una propuesta de ir a jugar frontón a un deportivo cerca de Lázaro Cárdenas. Llegamos unos quince minutos mas tarde a casa de Juan y de ahí partimos a nuestra infructuosa intención de correr y raquetear.
Sucede ahí se trata de hacer reta con los que se encuentran jugando por que no paran de jugar y jugar. Nos fuimos a las canchas de frontenis pero diego terminó volando dos de las tres pelotas que teníamos y mejor decidimos ir a visitar el bosque de la primavera.

Hicimos una pequeña escala en casa de Juan para prepararnos unos sandwiches y comer allá. Como lección aprendimos que lo que les pudo haber tomado hacer a las mujeres en alrededor de una hora, pudimos hacerlo en unos 15 minutos con cooperación de todos en la preparación de los emparedados. Emprendimos el viaje, y llegamos allá como a la una de la tarde. El pueblo por el que uno llega tiene muchos changarros de comida, abarrotes y demás chucherías. Uno sigue el camino y las indicaciones que hay para llegar y no es dificil toparse con el bosque. Se puede entrar en carro ya que hay un camino semi pavimentado por el que uno se traslada dentro de ahí para encontrar un lugarcito donde estacionarse debajo de los pinos y con algunos troncos para sentarse y pasar un rato de tranquilidad.
La verdad no sé hasta donde puede llegar uno pero tratamos de buscar un lugar donde no hubiera gente y bullicio, y no fué difícil encontrarlo. Nos estacionamos y lo primero que podía notar uno era esa ausencia del sonido de una ciudad. Era un silencio relajante, de viento moviendo las hojas, de aves, pasos en la tierra de obsidiana (hay muchísima obsidiana en esa zona), aroma a pino y viento fresco.
Lo primero que hicimos fué soplarnos algunos sandwiches, pues nuesta actividad física en el frontón nos abrió bastante el apetito y en el transcurso de la comida unas nubes amenazaron con corrernos del lugar; empezó a llover, nos metimos a los carros a esperar a que se calmara la cosa, y en efecto, pudimos salir a jugar un partidito de tochito. Liss, Cesar y Diego vs. Mayela, Juan y yo. El resultado del partidito no importa, lo que si es que nos divertimos bastante, mofándonos de nuestra mala condición física.

Y hoy, ando aporreado.