Pues ya son casi dos años desde que comenzamos esta nueva fase en la vida, fué comenzar una nueva etapa dónde casi todas las cosas eran nuevas; y no es sino hasta éste momento donde podemos comenzar a distinguir entre el relumbrón y las diferencias reales entre nuestro país de origen y el actual.
Aparte de las ya obvias diferencias entre el sistema de transporte público o seguridad, me llama mucho la atención la formación y la dinámica que tiene la sociedad alemana con los infantes; y lo menciono dado que hay muchos detalles pequeños por aquí y por allá que en conjunto expresan esa importancia por formar a un pequeño y las nombro a continuación:
Ser niños:
En las primeras semanas o meses, y acostumbrados a nuestros hábitos intentábamos no molestar a los demás con los eventuales berrinches o gritos de los enanos. Tratábamos de que no estuvieran tocando cosas, jugando en lugares como los autobuses o en los tubos del metro, mucho menos que se estuvieran subiendo o pisando los asientos, entre muchas otras cosas que un niño hace por su naturaleza infantil.
Bien, eventualmente entendimos que un niño es y se comporta como niño, y como tal va a jugar, se va a subir en donde le parezca interesante hacerlo, gritará o hablará en voz alta, para ellos no existen esos límites que tenemos los adultos, pues ellos no son unos adultos. Ojo, hablo de su manera de ser y no de faltarle al respeto a los demás o hacer lo que les plazca, por que para eso si hay reglas. Pero en su naturaleza son niños y se comportan como tal.
En más de alguna ocasión ya nos ha tocado recibir algún comentario cómo: "señor(a), déjelo explorar, es un niño" cuándo les hemos llamado la atención por andar abriendo cajones en algunos lugares.
El caso más notorio fué cuando el enano estaba un día haciendo una pataleta en la calle y llorando cerca de una parada de autobús. En la parada estaba un camión con su chofer, el cual al ver que el enano estaba llorando se bajó y le ofreció una paleta de dulce para que se calmara.
Bien, entendí el mensaje, aquí la sociedad no se queja ni te juzga por que tus hijos lloren o se comporten como lo que son, y como tal, son libres de ser lo que son.
Las áreas estan adaptadas para ellos:
De las cosas mas obvias son la cantidad de parques que hay en la ciudad, y más notorio es el hecho de que todos los parques tienen áreas con juegos infantiles en buen estado. A ojo de buen cubero siempre tienes un parque en al menos un área alrededor tuya de unos 300 metros a la redonda. Por lo cual los niños tienen siempre parques a su disposición a algunos cuantos pasos de sus casas.
Ya en áreas no tan obvias se encuentran los museos, los cuáles si bien tienen áreas donde se alerta "no pasar a ésta área"; por lo general permiten que se pueda tocar.
Actividades escolares:
Dentro de las actividades escolares habituales puedo al menos recordar que tienen otro tipo de actividades que no son usuales en mi país. Ellos al menos una vez al mes hacen alguna visita al teatro, jardines botánicos, ver marionetas, cine, alguna obra de danza, actividades recreativas como ir a la casa de los brincos (brincolines), laberintos, en ocasiones van a preparar comida por ellos mismos y cortan verduras con cuchillos, prenden ollas con agua y manejan todo como si fuera una actividad normal como cualquier otra.
Al final del día no ven la escuela como una carga sino como algo que se disfruta. Sin mencionar que la cantidad de tarea que se les dejan es casi nula. A veces una vez a la semana tienen alguna tarea, pero no es algo habitual.
Son respetados:
Imaginemos que alguien está fumando en la parada del autobús, entonces por lo regular mis enanos sienten la picazón del humo del cigarro y se quejan del olor. Incluso llegan a expresar que está mal que fumen dentro de esas áreas y las personas simplemente piden disculpas y se alejan. Del mismo modo si ellos ven cuando un automóvil va muy rápido o un peatón se pasa el semáforo peatonal expresan que no respetan sin que alguien les diga algo ofensivo o idiota como no pasa nada.
Bien, en términos generales se les cuida mucho, son el futuro y la generación que se va a encargar de seguir construyendo ésta sociedad, y como tal el esfuerzo por cuidar esa semilla tan preciada se nota en las cosas del día a día, con algo que con tristeza en mi país es algo que pareciera más un estorbo que una esperanza.