Ariz es una doberman que adoptamos por que sus dueños no tenían tiempo para darle sus paseos y tiempo que le corresponde a una mascota. No es solo tenerlos en el techo y aventarles comida, no, definitivamente por eso adoptamos a esta perrita que parece tiene buen futuro social con los demás perros y con las personas.
Antes de que Ganon se nos fuera, ya nos habían dicho que si queríamos adoptarla por la situación anteriormente mencionada, pero dada la antisocialidad de Ganon, era imposible.
Ya pasó casi 1 mes desde que nuestro amigo se retiró. En estos días, y durante la madrugada, hubo un par de ocasiones en la que Aramy echó unos aullidos en el silencio absoluto de la noche. Unos aullidos que nunca le había escuchado. Tal vez le esté dando un punto de vista antropomórfico al asunto, pero su aullido era como de dolor, un dolor profundo el sentir de su ausencia hasta la mas fina de sus fibras.
Así que fuimos por Ariz (previamente llamada negra), y la trajimos. Le pedimos el consejo a los de la pensión donde regularmente nos cuidan a los canes para juntarlas y la transición fué sin mucho sobresalto. Claramente Aramy (la rottweiller que siempre ha vivido con nosotros) marca su dominio sobre Ariz, la mira fijamente, se queda quieta como piedra, y cuando algo no le parece, le da un pequeño regaño para que se aplaque. Ariz por otro lado es prácticamente una niña, tiene 2 años, adopta su pose de juego, le ladra a Aramy para incitarla a jugar, se echa de espaldas y se deja mordisquear por Aramy, brinca, corre en círculos y demás.
| Primer paseo de Aramy y Ariz en el parque |
Y sobre Aramy al igual que Ganon, se que debo quererla mucho, mimarla y jugar con ella pues ya es una perrita vieja de 9 años, y así es la vida, se termina, inicia, transcurre, y hay que disfrutarla felices.
1 comentario:
El buen amigo Ganon, el mejor amigo, siempre estará presente. Bienvenida Ariz al lado de la buena de Aramy, juntas vivirán contentas muchos años más.
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