Si no puedo ayudarme a mi mismo, mucho menos a los demás

De unos meses para acá tomo el tema de salud y otros temas como sobrepeso en este rincón de alguna cueva olvidad de internet. No es que tenga algo en contra del sobrepeso, pero me llama la atención como afecta muchos aspectos de nuestra vida. Como nos relacionamos con los demás, como nos relacionamos con nosotros mismos, cómo nos respetamos a nosotros mismos.
Todo un amplio tema que en última instancia decide el individuo; aunque en ocasiones toca mas allá de la índole personal.

En repetidas ocasiones he visto esas campañas de radio, televisión o pequeños anuncios de "se solicitan dondadores de sangre tipo X, comunicarse al teléfono NNN-NNNN-NNN". Nunca entendí por qué podría requerir tanta difusión algo como una donación de sangre. Y dado algunos últimos acontecimientos entiendo por qué.

A las 15 personas o más que han querido ir a donar sangre para este evento, creo que han regresado a mas de la mitad por que no cumplen con lo mínimo indispensable para poder donar sangre: donadores sanos

Estoy sacando mis propias conclusiones, y desconozco cuales son los parámetros exactos para poder donar sangre, pero algunas reglas de las que tengo conocimiento son:

  • No ser fumador
  • No estar anémico
  • Colesterol dentro de los parámetros normales
O sea que no basta con tener buenas intenciones para ayudar al prójimo, también en cierta medida tengo que ayudarme a mi mismo en el día a día a tener un buen estado de salud. Tiene cierto sentido: Si no puedo ayudarme a mi mismo, menos puedo ayudar a los demás.Y esto aplica a muchos otros ámbitos de la vida, el emocional, el económico, el familiar.

Solo una conclusión de vida, en un ejemplo cotidiano.
Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Cómo tener un cultivo de búlgaros (Kéfir) por años

Mientras tanto, en internet... MUJERES CHINGONAS