Todo se fué al recuerdo

Ya llevaba varias semanas pensando en llevar a cabo la limpieza profunda de casa. Cada que pasaba por algún rincón de la casa pensaba "ya voy a tirar esto un día", "esto ya no sirve, un día lo tiro", una y otra vez pasaba por mi mente, hasta que el fin de semana pasado decidí de una vez por todas tomar una acción al respecto.

El día sábado empecé por la ropa. Estimaba tardar unos 20 o 30 minutos depurando lo que había en el guardarropa. Oh que equivocado estaba, creo que pasaron varias horas ahí adentro hasta que terminé de sacar un montón de prendas que ni usaba o ya estaban hechas trapos. Liss se me unió a la tarea, y ciertamente fué un ejercicio de desapego. Mucha ropa jamás la tiré a pesar de su estado por el simple recuerdo que me traían. Ropa de 10 años, hasta más. No se diga algunos pantalones o playeras que usé recién llegué a vivir a Guadalajara. Si; se les toma un cariño especial a las cosas, pero no dejan de ser solo eso: cosas. Ni siquiera son una persona o animal, son simplemente cosas. Así que sin remordimiento tomé, una y otra y otra prenda y las iba apartando para posteriormente enviarlas a su final feliz en algún depósito de basura o en algún tianguis revendidas.

La ropa fué el primer paso, el segundo al día siguiente fué con objetos de cocina y alacena y la caja gigante que me traje de Tepic con libros y objetos diversos. No se que sucedió en mi que no pensé dos veces en tirar cuanta chingadera saqué de esa caja (a excepción de los libros). Plumas, papeles, monitos, discos compactos, raquetas, bolsas, estuches enteros con CDs llenos de mp3 que me tomó meses descargar cuando las velocidades permitían bajar 1 album en toda la noche. TODO, TODO se fué.

En los discos compactos hice una especial pausa y revisé sus contenidos antes de arrojarlos a su destino. Encontré joyas que pensaba perdidas, fotografías de las viejas reuniones del gulnay, así como fotografías de mis mascotas cuando eran cachorros, fotos de familia, de mi esposa cuando apenas llebávamos poco tiempo de conocernos. PUF! es para mi puro oro visual. Luego compartiré algo de lo que encontré ahí.

De lo que me encontré en el desván digital
En total salieron unas 15 bolsas de puro mugrero en casa que solo estaba ahí ocupando espacio, sin servir en algo mas que de recuerdo. Así que, todo quedará almacenado en el disco duro biológico de aqui en adelante, hay mas espacio para cosas nuevas, sirvió para percibir también lo que ya nos hace falta.

Fué un buen ejercicio de vida y de limpieza.
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