16 del 2013 y las historias del padre.

Pues que el día de esto el día de aquello y algunos de esos si me los tomo un poco más en serio que otros. 

En especial por que vengo de una familia en donde mi padre se hizo cargo de mi desde los cinco años de edad. Sin ayuda de nadie. Y eso; hasta a mi se me haría un enorme reto difícil pero no imposible. 

Así que tengo que agradecerte papa por tu formación y vocación para cuidarme pues no fui especialmente un pequeño bien portado y quieto, sino todo lo contrario. De esos que expulsan de las escuelas tres veces al año y que descalabran a otros compañeros por accidente y se pelean en el primer minuto del día. 

Pienso cuando me llegue el momento de estar de ese lado y a esa edad y no se cómo voy a sobrellevarlo. Esa y muchas razones tengo para agradecerte el tiempo de calidad que pasaste conmigo: los fines de semana en la alberca de plástico, las idas al cerro, los viajes a la playa, las aventuras en los eclipses de sol, los parques, las bicicletas y sin fin de eventos que recuerdo con felicidad. 


Las idas a las ferias locales, jugar canicas y ganarme un cuadro con la fotografía de un avión, las idas al parque, clavarme alguna espina de maguey en la cabeza. 

Todavía mereces y seguirás mereciendo mis felicidades. Y ahora a mi me toca aprender y ejecutar eso que pareciera en primera impresión tan sencillo. Si claro. 


Abrazo gigante. Besos y mucho afecto te mandamos. Después vamos y nos cobramos con una michelada con camarones. 

\o/ 

2 comentarios:

yo

Iiiiiiii se me eriza la piel al leerte mi Emer, a estas alturas y después de tantos años aún siguen haciendo cosquillas las buenas emociones y los gratos momentos que siempre hemos pasado juntos; los malos ratos se van borrando poco a poco gracias a los buenos que son proporcionalmente muchos muchísimos más. Yo también te quiero y te sigo dando mi amor hasta donde sea posible, feliz de verte con Liss tu esposa y con Nicté-Ha tu hijita, ya todo un padre de familia, guía y ejemplo de un hogar cada vez más estable, amoroso y lleno de comprensión mutua. Bien sabes que sigo ocupándome de tí, ya no tan de cerca ni tan metido en tu vida familiar, pero sí aquí a un ladito, como que no quiere la cosa, así de reojo, y seguiré aquí mientras mi cerebro, mis pies, manos, ojos, boca, etc., me lo permitan. Ahora ya no sólo estoy al pendiente de tí, ya tienes dos compañeritas que vuelan regocijadamente a tu alrededor y también a ellas dedícaré mi atención para que ustedes tres sean lo más felices que se pueda; aportaré mi granito de arena para formar un sólido edificio, tu vida. Gracias mi cuais, mi Emer por haber llegado y bien hasta aquí; sigue así, mejorando cada día y sé feliz y promueve que los demás también lo sean <3

yo

¡Ah!, y sí, por acá los espero con esa michelada con camarones, ¡claro que sí!