En especial por que vengo de una familia en donde mi padre se hizo cargo de mi desde los cinco años de edad. Sin ayuda de nadie. Y eso; hasta a mi se me haría un enorme reto difícil pero no imposible.
Así que tengo que agradecerte papa por tu formación y vocación para cuidarme pues no fui especialmente un pequeño bien portado y quieto, sino todo lo contrario. De esos que expulsan de las escuelas tres veces al año y que descalabran a otros compañeros por accidente y se pelean en el primer minuto del día.
Pienso cuando me llegue el momento de estar de ese lado y a esa edad y no se cómo voy a sobrellevarlo. Esa y muchas razones tengo para agradecerte el tiempo de calidad que pasaste conmigo: los fines de semana en la alberca de plástico, las idas al cerro, los viajes a la playa, las aventuras en los eclipses de sol, los parques, las bicicletas y sin fin de eventos que recuerdo con felicidad.
Las idas a las ferias locales, jugar canicas y ganarme un cuadro con la fotografía de un avión, las idas al parque, clavarme alguna espina de maguey en la cabeza.
Todavía mereces y seguirás mereciendo mis felicidades. Y ahora a mi me toca aprender y ejecutar eso que pareciera en primera impresión tan sencillo. Si claro.
Abrazo gigante. Besos y mucho afecto te mandamos. Después vamos y nos cobramos con una michelada con camarones.
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2 comentarios:
Iiiiiiii se me eriza la piel al leerte mi Emer, a estas alturas y después de tantos años aún siguen haciendo cosquillas las buenas emociones y los gratos momentos que siempre hemos pasado juntos; los malos ratos se van borrando poco a poco gracias a los buenos que son proporcionalmente muchos muchísimos más. Yo también te quiero y te sigo dando mi amor hasta donde sea posible, feliz de verte con Liss tu esposa y con Nicté-Ha tu hijita, ya todo un padre de familia, guía y ejemplo de un hogar cada vez más estable, amoroso y lleno de comprensión mutua. Bien sabes que sigo ocupándome de tí, ya no tan de cerca ni tan metido en tu vida familiar, pero sí aquí a un ladito, como que no quiere la cosa, así de reojo, y seguiré aquí mientras mi cerebro, mis pies, manos, ojos, boca, etc., me lo permitan. Ahora ya no sólo estoy al pendiente de tí, ya tienes dos compañeritas que vuelan regocijadamente a tu alrededor y también a ellas dedícaré mi atención para que ustedes tres sean lo más felices que se pueda; aportaré mi granito de arena para formar un sólido edificio, tu vida. Gracias mi cuais, mi Emer por haber llegado y bien hasta aquí; sigue así, mejorando cada día y sé feliz y promueve que los demás también lo sean <3
¡Ah!, y sí, por acá los espero con esa michelada con camarones, ¡claro que sí!
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