Andaba caminando en un área abierta en alguna especie de prado; a la distancia se apreciaban algunos edificios de dos plantas no muy grandes, similares a los que había en el tecnológico de Tepic; uno por aquí y otro por allá. Buscaba a alguien, no sé a quién, pero ese alguien me iba a hacer una cirugía. Llego a una de las aulas, me asomo y entro; ahí me están esperando 4 médicos, me dicen: "sientese aquí" y me indican la camilla de operaciones. El lugar esta semi oscuro, iluminado por luces color moras; rosa y rojo. Voy y me siento a una plancha de acero bien pulido, del mismo material que se utiliza para algunos puestos de tacos callejeros.
Al parecer uno de los médicos me va a canalizar así que finalmente me recuesto, mi mente espera la clásica aguja pero en vez de ser solo una, son diez y las diez me las coloca de una a una en el brazo de modo transversal; mientras el médico hace esto me doy cuenta de que ni siquiera están llegando a alguna vena, solo las colocan atravezando de lado a lado en el antebrazo.
Las agujas no suelen asustarme, pero cuando veo brotar sangre me altero un poco, pues el calibre y largo de las agujas son más grandes de lo normal; a lo mejor algo anda mal.
Sin avisar me las retiran todas y me indican que sigue el otro brazo. Nuevamente las colocan pero ahora las jeringas tienen otra forma y son mas largas, en un arranque de pánico me las quito de un jalón y solicito hablar con un familiar para consultarle de que se trata la cirugía ó si es correcto los procedimientos que están llevando a cabo. Salgo asustado y corriendo del lugar buscando algún conocido, el sueño se desvanece...
Al parecer uno de los médicos me va a canalizar así que finalmente me recuesto, mi mente espera la clásica aguja pero en vez de ser solo una, son diez y las diez me las coloca de una a una en el brazo de modo transversal; mientras el médico hace esto me doy cuenta de que ni siquiera están llegando a alguna vena, solo las colocan atravezando de lado a lado en el antebrazo.
Las agujas no suelen asustarme, pero cuando veo brotar sangre me altero un poco, pues el calibre y largo de las agujas son más grandes de lo normal; a lo mejor algo anda mal.
Sin avisar me las retiran todas y me indican que sigue el otro brazo. Nuevamente las colocan pero ahora las jeringas tienen otra forma y son mas largas, en un arranque de pánico me las quito de un jalón y solicito hablar con un familiar para consultarle de que se trata la cirugía ó si es correcto los procedimientos que están llevando a cabo. Salgo asustado y corriendo del lugar buscando algún conocido, el sueño se desvanece...
(Nota: no había visto Distrito 9 cuando tuve este sueño)
3 comentarios:
¬¬ otro espoiler mas y comprare un arma...
No habias visto district 9, pero habías fumado algo??? jajajaja.
Con la descripción del lugar que diste, lo primero que se me vino a la mente fue un nivel del GoldenEye 007 del N64, donde había nieve y unos edificios mas o menos como los describes...
No se porque...
Saludos!
Juro que no fumé nada. a lo mejor fué que cené mucho, ya vez, las pesadillas por cenar demasiado. ¿O eso es un cuento que le dicen a los niños para que no coman tanto?
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