Es altamente absurdo el nivel de comodidad a la que estamos llegando. El grado de hedonismo en lo que nos hemos convertido.
Si, nuevamente en temáticas urbanas y del auto; el fenómeno: Soy un holgazán que no quiere caminar
Creo que este tema es un refrito de un viejo post que hice hace unos años. Pero nunca sobrará mencionarlo de nuevo y ahora lo detallaré.
El fenómeno del holgazán consiste básicamente en un individuo que al llegar en auto a su destino, quiere estacionarse como si fuera su casa, o sea, de la portezuela de su vehículo a la entrada del sitio al que desea viajar; ya sea un consultorio, supermercado, tienda departamental, bar, restaurante, escuela, etc.
Lo absurdo es el hecho de que en esos escasos 3 o 4 metros a la redonda de la entrada quieran estacionarse como por consigna de muerte: "si no te estacionaras ahí, morirás tortuosamente". Y en la ejecución de su consigna se estacionan de modo imprudente en banquetas, rampas, camellones y los lugares más exóticos que puedan imaginar. Claro está, sin importar que los peatones no tenga por donde caminar al verse bloqueada una banqueta por un vehículo que pareciera tiene el derecho de estacionarse ahí.
Lo mas gracioso del asunto es que si uno observa a media cuadra o una cuadra de distancia; los sitios en donde estacionarse sobran. Por lo que deduzco, son unos haraganes buenos para nada que se complican la vida buscando ese lugar cercano para no caminar, perdiendo tiempo (cuando dan vueltas y vueltas y vueltas a la cuadra) con tal de quedar ahí "cerquitaS". Y como siempre, esto solo refleja la calidad cultural de esos mexicanos mentecatos.
Fin
2 comentarios:
Amplío un poco tu mentada de madre.
Sabes, sabrán muchos de ustedes, que gusto de moverme en bici tanto como tú. Sin embargo, hay veces que sí decido ir en coche, incluso si voy sólo - Especialmente, cuando sé que voy a regresar tarde. No tengo problemas con circular en bici 10, 20 kilómetros - es un gmomento delicioso para disfrutar, para reflexionar, para meditar, para compartir la ciudad con el mundo. Pero si pienso regresar después de las 10PM (especialmente en viernes o sábado), la probabilidad de que los conductores con los que comparto el pavimento estén medio-borrachos (y por tanto suban peligrosamente las probabilidades de nada deseables accidentes) suben fuertemente.
Hace algunos meses, quedé de verme con algunos amigos en la Condesa, una de las colonias "in" del DF, relativamente accesible y variada en su oferta.
Salí de Copilco en coche, a eso de las 8PM. Viajé hacia el norte 20 minutos (en bici rara vez me toma más de 30). Llegué a la Condesa, pero esos días y a esas horas me parece que al 85% de la población de esta ciudad se le ocurre hacer precisamente eso mismo.
20 minutos estuve dando vueltas a las pinches calles de la Condesa buscando un lugar para estacionarme.
He de aclarar que, por religión, jamás dejo mi coche a un franelero. A veces me hago pendejo, pero en general, evito los espacios viales secuestrados a la ciudadanía.
20 minutos estuve buscando estacionamiento.
Desesperado... Mandé todo a la fregada. No puede tomarme más tiempo encontrar dónde dejar mi pinche vehículo burgues, capaz de transportar -legalmente- a cinco como yo. Me di la vuelta, planté a mis amigos, tomé Insurgentes, y de vuelta a mi casita.
Una hora estuve echándome pedos de ácido sulfhídrico y demás componentes derivados de la combustión de gasolina.
Me doy asco...
Gunnar, pues si que está saturada la zona. Para llegar al nivel de que no haya lugares disponibles a la redonda quiere decir que si se atasca sabroso.
Lo absurdo acá es que a la redonda si hay lugares libres, e incluso es en días entre semana cuando no hay esas horas "pico" de estacionamiento.
No has considerado llevarte la universo en el auto y dejarlo por ahí un poco mas alejado y luego pedalear?
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