Todo un choro - Cambiando nuestra sociedad

Lo que sucedió esta mañana me ha dejado atónito.

Recibo un SMS de liss diciendo: "Te vas a morir!"

Seguramente ya le han de haber dado un ultimátum o la han de haber amenazado a punta de pistola por la bicicleta que incluso ya va con su funda y oculta - Pensé

Lo que sucedió es que los policías que días antes se habían portado groseros e intransigentes con ella por rodar en su bicicleta en el estacionamiento (historia explicada por acá), le echaron una manita subiendo su bicicleta hasta el piso donde ella trabaja. ¡SC! (es el OMG en español que significa Santos Cielos!). La orden casi por seguro vino de arriba y no fue iniciativa de los guardias.

Sin duda alguna este es un buen caso de estudio y análisis por lo representativo que resulta. Por un lado, un poder superior que pone las reglas de su edificio/centro comercial con subordinados que solo acatan las órdenes, del otro lado un ciudadano común que simplemente decidió utilizar otro medio de transporte para llegar a su trabajo. Algo muy parecido a lo que sucede en nuestra sociedad en la relación gobierno-gobernados en una democracia.

Ella tuvo que enfrentarse con varias piedritas que mermaban una acción noble que estaba llevando a cabo, la amenazaron que no la dejarían entrar más al estacionamiento, que no debía verse la bicicleta “por que se ve mal”, que tenía que ocultarla, que no podía rodarla dentro del estacionamiento, incluso algunos compañeros de trabajo le llegaron a comentar que ya mejor dejara el asunto de la bicicleta en paz para evitarse todos esos conflictos.

Qué fácil es ser conformista y seguir con la corriente, ¿no?, no implica tiempo ni esfuerzo; pero ser un agente de cambio implica voluntad, carácter y determinación. ¿Cuántos casos similares no se dan en la vida cotidiana? Y esto va muy relacionado con lo que hace unos cuantos días comentó la morsa. "para qué te peleas por unos centavos?", "por qué perder el tiempo en una discusión sólo por nimiedades?", son frases que con frecuencia escuchamos cuando un individuo, una empresa o el mismísimo gobierno(que al cabo no sabe hacerlo) se pasa de la raya con nosotros o alguien más. Caso cotidiano podría ser cuando vemos un auto estacionado en rampa o lugar para discapacitados sin requerirlo, cuántas veces vamos y le decimos a esa persona que mueva su auto o hablamos con alguien encargado para que lo haga? ¿Para que buscarnos broncas gratis? ¿Para qué hacer ruido y luego me tachen de grillero mis familiares o conocidos?, no olvidemos que “El silencio es cómplice de la impunidad”.

Así es como se va cambiando la cara de la sociedad, con pequeños granos de arena como lo mencionara Denise Dresser en su llamado a hablar mal de México(lectura obligada), y no como el ideal que muchos quisiéramos: de un día para otro. Cabe resaltar que llevar a cabo un cambio de abajo hacia arriba es en México una faraónica labor; difícil pero no imposible, en este pequeño caso quiero creer que ya le dejamos libre el paso a posibles futuros ciclistas que vayan a esa plaza, y también quienes ponen las reglas habrán que tener esto en cuenta en casos futuros; tal vez en otras plazas, otros estacionamientos; que se yo.

 

1 comentario:

Jorge Olivos

Chetos...como es posible que le prohiban llevar bici porque se ve "mal"??? no se verá mas mal contaminar el mundo?