Una rutina bastante agradable

Si sigo con la temática ciclista, este blog debería terminarse llamando toxickore cycling BLOG o alguna charada similar.

Pero como está muy árido en este blog últimamente contaré algo que me preguntó ixtlilipactzin por la mañana. Que como me sentía ahora que me estaba yendo totalmente al trabajo en bici. Por que como han de saber, antes de que la incapacitaran pues yo tomaba la bici, la doblaba, llegábamos a su oficina y de ahí yo iba a mi trabajo. Ahora que ella no va a su trabajo, simplemente me voy desde casa pedaleando hasta donde pasa mi camión y ahí continúo hasta llegar a la planta, y de regreso a casa igual.

Pero para responder a la pregunta de como me siento, debería decir que, me va bastante bien, puedo decir con seguridad de que no dependo del automóvil para ir al trabajo, y ciertamente me siento muy contento y despierto cuando llego al trabajo o cuando vuelvo a casa.
Claro si, ahorita que el guadalupo está en cirugía reconstructiva por el choque de un macuarro que nos pegó pues es forzoso moverse en algún otro medio, por desgracia liss no puede andar en bicicleta ahorita, así que me toca a mi ir a hacer los posibles encargos que hay que hacer en la ciudad, dado que nosotros estamos lejos de la ciudad.

Pero para darle un poco mas de detalle al asunto, les platico como es mi rutina en bicicleta en estos días. En casa hago una rápida revisión de la bicicleta, le reviso la presión a las llantas manualmente para ver si no están desinfladas básicamente, me pongo casco, me pongo la sudadera por que la mañana está algo fresca en estos días, guardo mi lonchera, reviso herramientas, pongo luces delantera e intermitentes traseras y comienzo a pedalear. La primer cosa notable en el camino es un breve espacio de campo de cultivo que enfría notablemente el ambiente. Son unos 50 metros en donde la temperatura baja drásticamente y sensiblemente se puede percibir. Continúo pedaleando hasta llegar a un camino donde están haciendo un pavimentado con cemento y piedra; hay alumbrado público pero mas adelante está como cueva de lobo, negro y totalmente oscuro; no lo voy a negar pero en esa zona que duro pedaleando unos 200 o 300 metros si siento un poco de miedito, pero las pocas personas que también van por esa vía y supongo también van a sus trabajos o escuelas me hacen relajarme un poco. Así es como llego a la primer avenida grande y principal, ahí donde ahorita están haciendo unas obras de constucción y donde los pobrecitos automovilistas pasan muchos minutos dentro de filas de desorden y poca civilidad para darse paso a través de un solo carril (de cinco en total); así que imaginen como se pone en horas pico; aunque algunos por ahí dicen que disfrutan eso, bueno, cada quién sus gustos extraños.
De ahí tomo una calle mas o menos principal de dos carriles donde circulan muchos ciclistas, ahí hay que ir como buen paisa compartiendo el camino con ellos, llego a una farmacia guadalajara y me desvío por una vía más pequeña y con mas baches, aquí es donde hay un par de amigos caninos que ya me han sorprendido un par de veces con ladridos y persecusiones. Pero una cosa que he aprendido de los perros, es que solo ladran y te persiguen pero no tiran mordidas ni nada, siempre y cuando uno conserve la calma. Así que la primer ocasión me asustaron, pero la segunda vez que los vi desde lejos, me preparé mentalmente, y cuando recibí los gruñidos y ladridos, casi desbordo en un ataque de pánico pedaleando mas rápido, pero conservé la calma y como era de esperarse, los perros solo la hacen de tos un rato y se alejan. De ahí en adelante el curso el camino son unas calles muy largas con un camellón en donde circula un carril y el otro casi siempre está obstruido por autos estacionados, son aproximadamente unos 4 o 6 kilómetros en donde me toca compartir la vía con autos y camiones, así que también me chuto a toda la gente que espera la parada de camión, se juntan unos buenos grupos de personas, y los camiones la verdad que van en la calma, ya que siendo tan temprano se pueden dar el lujo de ir a 20km/h de parada en parada. Eso a mi me conviene y a todos, pero es una mamada el ineficiente servicio; ojalá así manejaran siempre con esa calma los choferes.

Así que pese a todo pronóstico, la pequeña bicicleta con el hippie avanza más rápido que un camión urbano. Al terminar todo este tramo, llego a la parte emocionante, pues es una pendiente muy larga de bajada donde alcanzo unos 30 a 40km/h sin mucho esfuerzo de pedaleo. Fuuumm.... hay que ir muy atento pues está oscuro y la lámpara no alcanza a iluminar muy a lo lejos como para adelanta posibles accidentes en el pavimento; aunque he memorizado donde están la mayoría de los agujeros y alcantarillas aún así hay que ir con todos los sentidos en el piso y el resto del entorno. A esta altura del camino ya hay más autos, una vía de unos 2 o 3 carriles en un sentido separado por un camellón que tiene otros 3 carriles en sentido opuesto. De ahí hasta el centro de Zapopan todo va muy tranquilo, otras bicicletas se ven en el camino, automóviles que van ya haciendo filita pues las calles tienen topes, grupos de gente en las paradas de camión. La bici avanza y avanza hasta llegar a un punto en donde puedo optar por tomar una vía principal o una alterna más tranquila.
La ventaja de irse por la principal es que hay una vista panorámica muy bonita de la zona de colomos y puerta de hierro así como al fondo el bosque de la primavera, aunque pues casi siempre puedo requemarme esta vista de regreso así que me voy por la vía alterna en donde hay un pedazo de adoquinado que hace vibrar la bicicleta por unas cuadras.

En esta zona hay que ir frenando y poniendo mucha atención en los cruceros, sobre todo oído pues pueden venir autos que no frenen y terminar siendo una vil plasta humana. Así que para que arriesgarle, mejor desacelerar y parar bien la oreja; en esta zona son pocos los autos con los que comparto carril, las calles son casi para mi, sin nadie que estorbe ni moleste, algunos peatones también ya van por la banqueta y bueno, de ahí llego casi a los arcos de Zapopan en donde casi termino mi trayecto, espero con tranquilidad alguno que otro crucero peatonal con semáforo, ahí un poco adelante cerca de un hospital del ISSSTE están ya desde temprano unos changarros que venden tamales, atole y huele mucho a fritanga o algo frito. No puedo negar que se me ha antojado llegar, pero aún sigo con miedo de la comida callejera, dada mi última infección estomacal.

Y así es como llego en breve a mi destino, freno con calma, me bajo, saco mi toallita de nadador previamente limpia y húmeda para limpiar sudor y polvo, apago luces y las guardo, me cambio la sudadera por un chaleco verde ligeramente protector y simplemente espero a que llegue el camión que me lleva hasta la planta. De regreso pues es muy similar el trayecto, con la diferencia de que me encuentro con mas autos y sus desafortunados embotellamientos.

Los números aburridos del trayecto de solo ida:
- Distancia: 13.6km
- Velocidad promedio: 17.5km/h (ritmo relativamente tranquilo, rápido sería llevar unos 20 o 21km/h)
- Tiempo promedio: de 40 a 48 minutos dependiendo de la prisa que lleve
- Calorías consumidas: alrededor de 330kcal
- Metros de escalada: 41m
- Ritmo promedio: 3:25 minutos x kilómetro

¿Como se siente? Muuuuuuy bien!
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