Llegamos 20 minutos antes de lo acordado al café que se encuentra enfrente del expiatorio. Así que aprovechamos y nos lanzamos a una tienda de autoservicio para ponerle 30 pesos al teléfono celular y después nos dirigimos a tomar un par de mesas. Esperamos otros 10 minutos y llegó Juan, después de un breve tiempo llegó Xanatos, y al final como 40 minutos después nos alcanzó h1pp1e.
Parece que a todos nos agradó el lugar, aunque era un poco incómodo estar hablando en inglés cuando llegaban otras personas a las mesas aledañas y al principio hacían caras raras y volteaban a vernos. Pero después como que se habituaban y terminaban ignorándonos.
Perdimos la verguenza y parlamos sin temor a equivocarnos, cometiendo todo tipo de errores al hablar, tanto de conjugación, como de tiempos y pronunciaciones, pero eso no importó porque pusimos en práctica el acto de hablar y educar el "hocico" para pronunciar el anglo.
No llevamos ningún tópico en particular, simplemente hablamos de cosas mundanas de la vida. Todos nos fuimos satisfechos de la experiencia y el próximo jueves nos reuniremos nuevamente para volver a charlar.
El chiste aquí a mi modo personal de pensar, es no perder la constancia y tratar de ser participativos, aprender de las recomendaciones de los demás y más que nada: HABLAR.
1 comentario:
Ojalá pueda ir la próxima vez!
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