Saltando la cuerda

Pues muy a la de a huevo hoy comencé a intentar brincar la cuerda un poco por la mañana. En realidad me costó trabajo, no es muy sencillo coordinar el brinco en el momento indicado y con poco esfuerzo. Se supone que no debe de ser mayor a cinco centímetros del suelo para que no haya mucho impacto en las articulaciones.
Hice muchos intentos fallidos y no superaba los 15 saltos consecutivos.

Hoy por la noche me dí otra oportunidad. Logré los 60 brincos consecutivos en algunas ocasiones y en realidad me cansé. Sudé bastante y a pesar de parecer un ejercicio muy básico y monótono es en realidad algo entretenido y movido.

Mientras esté haciendo este frío por acá y haya elevados niveles de IMECAS, me mantendré haciendo cuerda en casa.

1 comentario:

Sgto Carrujo

mmhhmm...

disciplina... es todo lo que necesitas, suerte con los brincos...