Nuevamente, mis pensamientos camioneros. Tal vez debería escribir un libro acerca de lo que pienso en esos viajes en donde veo la cotidianidad. Bueno, creo que no lo haré de todos modos, pero sería una buena idea. El caso es que hoy de nueva cuenta venía observando en el camión todo lo que va sucediendo, y recordé que estoy hasta la madre de ver en todos lados propagandoa política; en cada poste, en cada arbol, en cada pared, encima de los edificios, encima de las casas, todo, TODO esta plagado de propaganda política, aparte de eso, la propaganda de refrescos, restaurantes, negocios, aseguradoras, universidades, etc, etc, etc.
Me puse a visualizar un trayecto, en el que no le ponía atención a la publicidad, por lo general solo la veo, pero no la leo o le doy mucha importancia, pero a final de cuentas siempre la veo.
La ciudad se veía bastante bien sin tantos anuncios, el pasto, las banquetas, los postes, los camellones y en general el trayecto que imaginé sin anuncios era agradable a la vista, como sea, solo era el producto de mi imaginación.
Hablando de otras cosas, me puse a repasar nuevamente el vimtutor, pues solo utilizaba las funciones básicas de edición, pero no con todo el poder que permite este editor. Me puse a suponer que tal vez era una buena idea aprender emacs, pero desistí, pues las combinacioens de teclas que se utilizan estan hechas para personas que escriben en el teclado correctamente, y no como yo que aprendí así a la brava; así que regresé a vimtutor, lo terminé y buscando en google y leyendo la configuración del evim pude hacer mi .vimrc; ahora si me agrada mas el editor, ya tengo mi indentación al tamaño que yo quiero, la numeración de las líneas al lado izquierdo, el coloreo de la sintáxis; todas esas cosas que hacen agradable el "editeo".
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