Si, de nuevo aquí con la amargura del día.
Realmente no puedo llamarlo amargura, pues me la paso relajado y disfruto de pequeños detalles que hay en el transcurso de cualquier día común y corriente. El punto que me tiene con "amargor" el día de hoy, es el hecho de saber que mucha gente que me rodea vive en un universo paralelo de "felicidad por ignorancia". Es fácil la fórmula; simplemente no escuches ni veas noticias políticas o de relevancia nacional y voilá!! Felicidad al instante.
Pero eso si, que ni se les ocurra quejarse a los que viven en la "felicidad por ignorancia" del por qué el país está mal, que si la corrupción, que si nunca vamos a salir del hoyo, que si que tarada es la chucky, que si una artista dijo "Surimi". A guardar silencio que ni cara tienen para opinar.
Vivir informado y ser feliz no es una fórmula mutuamente excluyente. Se puede vivir informado y seguir alegre a la vez; pero pone nuestros pies sobre la tierra, es un balde de agua fría todas las mañanas para que entendamos la realidad. Solo eso.
Yo la neta si quiero macrobús
En la zona metropolitana de Guadalajara, el tiempo se les agota para usar los recursos del fondo nacional de infraestructura y siguen haciendose pelotas los presidentes municipales por sus intereses particulares partidistas por construir otras líneas más de macrobus que beneficiarían a muchos (como a mi) para mejorar en ese importante aspecto de movilidad.
He visto que andan haciendo unas encuestas a los automovilistas en varios puntos de la ciudad y desconozco de que se trata, también hay una campaña en radio de parte de la coparmex hacienod mención de que hay que mejorar la movilidad, y me pregunto yo; ellos que beneficios obtienen de esto? o por que apoyan algo así? será que soy un paranoico pero a veces pienso que no dan paso sin huarache.
He visto que andan haciendo unas encuestas a los automovilistas en varios puntos de la ciudad y desconozco de que se trata, también hay una campaña en radio de parte de la coparmex hacienod mención de que hay que mejorar la movilidad, y me pregunto yo; ellos que beneficios obtienen de esto? o por que apoyan algo así? será que soy un paranoico pero a veces pienso que no dan paso sin huarache.
DB2 incrementar tablespaces
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any more. Additional space can be added to the table space by either adding new
containers or extending existing ones using the ALTER TABLESPACE SQL statement.
If this is an autoresize or automatic storage DMS table space, additional space
can be added by adding containers to an autoresize table space or by adding new
storage paths to an automatic storage database.
$ db2 list tablespaces
$ db2 list tablespaces show detail
$ alter table space EXTEND (all 1000000)
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$ db2 list tablespaces
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$ alter table space
El efecto caos
El efecto caos, las condiciones que no se pueden determinar; al igual que el clima.
"llego en 15 minutos" - Dijo el hombre del honda
pasaron 15 minutos
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pasaron 20 minutos
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pasaron 30 minutos
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pasaron 40 minutos
.
.
. y creo que en algún punto después del minuto 40 llegó el @hombredelhonda
Era un jueves cualquiera, aproximadamente la misma hora, no era quincena ni nada, incluso la distancia fué menor a la del reto; el @hombredelhonda pierde credibilidad y reafirma que pase lo que pase haré el mismo tiempo del punto A al punto B en mi triciclo apache.
En otras noticias tengo algo que decir.
Yo no voté por ese que nos aumentó el ISR
Yo no voté por ese que su partido fingió demencia anulando su voto y dejando que otros bandidos nos aumentaran el IVA
Yo no voté por ese que hace licitaciones y destruye sindicatos
Yo no voté por ese que le redujo recursos a la educación
También en el complemento:
Se observa a todos por igual. Así debe ser. Me refiero a lo siguiente; apoyo a que el gobierno de un buen financiamiento a la educación, pero también que esas universidades hagan buen uso de los recursos; conozco de primera mano los malos usos, el dinero que les sobra y tienen que gastar en algo. Terminan comprando laptops o cualquier porquería con tal de gastarse el dinero.
Que se observe a los gobernantes y si se dirigen de modo corrupto, se les juzgue y castigue independientemente de su partido.
Estoy de acuerdo en que existan los sindicatos, pero también que esos sindicatos se comporten a la altura y no como una bandada de ineficientes.
Así las cosas.
"llego en 15 minutos" - Dijo el hombre del honda
pasaron 15 minutos
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pasaron 40 minutos
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. y creo que en algún punto después del minuto 40 llegó el @hombredelhonda
Era un jueves cualquiera, aproximadamente la misma hora, no era quincena ni nada, incluso la distancia fué menor a la del reto; el @hombredelhonda pierde credibilidad y reafirma que pase lo que pase haré el mismo tiempo del punto A al punto B en mi triciclo apache.
En otras noticias tengo algo que decir.
Yo no voté por ese que nos aumentó el ISR
Yo no voté por ese que su partido fingió demencia anulando su voto y dejando que otros bandidos nos aumentaran el IVA
Yo no voté por ese que hace licitaciones y destruye sindicatos
Yo no voté por ese que le redujo recursos a la educación
También en el complemento:
Se observa a todos por igual. Así debe ser. Me refiero a lo siguiente; apoyo a que el gobierno de un buen financiamiento a la educación, pero también que esas universidades hagan buen uso de los recursos; conozco de primera mano los malos usos, el dinero que les sobra y tienen que gastar en algo. Terminan comprando laptops o cualquier porquería con tal de gastarse el dinero.
Que se observe a los gobernantes y si se dirigen de modo corrupto, se les juzgue y castigue independientemente de su partido.
Estoy de acuerdo en que existan los sindicatos, pero también que esos sindicatos se comporten a la altura y no como una bandada de ineficientes.
Así las cosas.
Crear respaldos de bases de datos de DB2
db2 => list database directory
db2 => backup database sample online to /some/path
¿Somos idiotas?
El ciudadano favorito de las autoridades es el idiota, o sea, quien anuncia con fatuidad "yo no me meto en la política"
Denise Dresser
18 Oct. 10
El ciudadano favorito de las autoridades es el idiota, o sea, quien anuncia con fatuidad "yo no me meto en la política". Así describe Fernando Savater a los desatendidos, a los que dejan las decisiones primordiales del país en manos de otros, a los que reclaman beneficios y protecciones por parte del Estado -incluyendo espectáculos y diversión- pero no participan o exigen eficacia. Y el Estado mexicano, sólo parcialmente democrático, vive feliz atendiendo las necesidades de tantos mexicanos a quienes trata como "feligreses" en vez de ciudadanos. A quienes ofrece los beneficios de pertenencia a una iglesia o a un club, donde se antepone la devoción a una secta y se sacrifican de manera rutinaria los derechos democráticos. A quienes mediante segundos pisos y dádivas diarias y piscinas instaladas sobre el Paseo de la Reforma vuelven a los mexicanos adictos al populismo.
Adictos a pensar que el mejor político es el que más obra política construye, el que más sacos de cemento regala, el que más subsidios garantiza, el que mejores promesas hace. Adictos a la simplificación de la complejidad mediante la cual un partido ofrece "vales para medicinas", la eliminación de la tenencia unos días antes del proceso electoral, el dinero en efectivo entregado de camino a la urna, la disminución del IVA, los subsidios a la gasolina. Desde la fundación del PRI, el populismo siempre nos ha acompañado, pero hoy en día parece aún más en boga. El PRI tiene a Enrique Peña Nieto, el PRD/PT/Convergencia a Andrés Manuel Obrador y a Marcelo Ebrard, el PAN a Felipe Calderón quien suele caer en la tentación populista en cada Informe de Gobierno o antes de cualquier contienda electoral.
Y no es difícil entender por qué recurren al populismo como instrumento para gobernar. El populismo hace que todo sea tan simple, tan claro, "haiga sido como haiga sido". Divide al mundo en "fanáticos" o "gente decente que trabaja y lleva a sus hijos a la escuela". Clasifica a los mexicanos en los puros y los que generan "asquito". Separa a México en el "pueblo bueno" y "la mafia que se ha adueñado del país". Algo tan complejo como la crisis post-electoral del 2006 se atribuye al odio y al rencor generado por López Obrador. Algo tan complicado como las razones detrás de nuestro crónico subdesempeño económico se atribuye a "el pillaje neoliberal". Cada bando busca organizar sus odios, generar sus propios adictos, dividir conforme a sus principios impolutos. Peor aún, el populismo absuelve a los ciudadanos de la responsabilidad para encarar los problemas del país.
Como señala Savater en su Diccionario del ciudadano sin miedo a saber, el vicio del populismo va acompañado del vicio del paternalismo. El vicio de los gobiernos y las autoridades públicas de empeñarse en salvar a los ciudadanos del peligro que representan para sí mismos. Los políticos mexicanos de todas las estirpes se ofrecen solícitamente para dispensar a los ciudadanos de la pesada carga de su autonomía. Su lema es "Yo te guiaré: confía en mí y te daré lo que quieres". Un desfile multimillonario para festejar el Bicentenario: allí está. Una pista de hielo en el Zócalo: allí viene. Pena de muerte para los secuestradores; el Partido Verde apoya la iniciativa. Un hombre con pantalones capaz de imponer cambios aunque sea de forma autoritaria: allí está Carlos Salinas, otra vez. Una popular novia actriz de telenovelas: aparece en cada "spot" de Peña Nieto. México carga con uno de los mayores peligros de las democracias: una casta de "especialistas en mandar" que se convierten en eternos candidatos. En cada elección asistimos -y contribuimos- al reciclaje de pillos.
Y el problema es que alcanzan esa posición gracias a la flojera o al desinterés del resto de los ciudadanos, que dimiten del ejercicio continuo de vigilancia y supervisión que les corresponde. Los idiotas mandan porque otros idiotas los eligen. Los idiotas mandan porque logran erigirse en una especie de diosecillos que siempre tienen la razón, dado que los apoya el pueblo y el pueblo nunca se equivoca. El populismo ya sea de derecha o de izquierda sobrevive porque no hemos alcanzado la educación que premie la disidencia individual sobre la unanimidad colectiva. Que recompense el mérito en lugar del compadrazgo. Que nutra nuestra capacidad de luchar contra lo peor para que venga lo mejor. Que construya ciudadanos autónomos, libres, de carne y hueso. Que institucionalice la desconfianza en los líderes y la vigilancia sobre ellos por diferentes medios.
Según un estudio reciente del encuestador Alejandro Moreno, 66 por ciento de los mexicanos piensa que "personas como yo no tenemos influencia sobre lo que el gobierno hace". Si eso no cambia, México seguirá siendo un terreno fértil para quienes quieren mantener a sus habitantes en una permanente minoría de edad, ajenos a la política y residentes permanentes del lugar mental donde faltan la resolución y el valor para participar en el espacio público. Y seguirá siendo un país gobernado por proto-populistas y ciudadanos idiotizados que los celebran.
Fuente
Denise Dresser
18 Oct. 10
El ciudadano favorito de las autoridades es el idiota, o sea, quien anuncia con fatuidad "yo no me meto en la política". Así describe Fernando Savater a los desatendidos, a los que dejan las decisiones primordiales del país en manos de otros, a los que reclaman beneficios y protecciones por parte del Estado -incluyendo espectáculos y diversión- pero no participan o exigen eficacia. Y el Estado mexicano, sólo parcialmente democrático, vive feliz atendiendo las necesidades de tantos mexicanos a quienes trata como "feligreses" en vez de ciudadanos. A quienes ofrece los beneficios de pertenencia a una iglesia o a un club, donde se antepone la devoción a una secta y se sacrifican de manera rutinaria los derechos democráticos. A quienes mediante segundos pisos y dádivas diarias y piscinas instaladas sobre el Paseo de la Reforma vuelven a los mexicanos adictos al populismo.
Adictos a pensar que el mejor político es el que más obra política construye, el que más sacos de cemento regala, el que más subsidios garantiza, el que mejores promesas hace. Adictos a la simplificación de la complejidad mediante la cual un partido ofrece "vales para medicinas", la eliminación de la tenencia unos días antes del proceso electoral, el dinero en efectivo entregado de camino a la urna, la disminución del IVA, los subsidios a la gasolina. Desde la fundación del PRI, el populismo siempre nos ha acompañado, pero hoy en día parece aún más en boga. El PRI tiene a Enrique Peña Nieto, el PRD/PT/Convergencia a Andrés Manuel Obrador y a Marcelo Ebrard, el PAN a Felipe Calderón quien suele caer en la tentación populista en cada Informe de Gobierno o antes de cualquier contienda electoral.
Y no es difícil entender por qué recurren al populismo como instrumento para gobernar. El populismo hace que todo sea tan simple, tan claro, "haiga sido como haiga sido". Divide al mundo en "fanáticos" o "gente decente que trabaja y lleva a sus hijos a la escuela". Clasifica a los mexicanos en los puros y los que generan "asquito". Separa a México en el "pueblo bueno" y "la mafia que se ha adueñado del país". Algo tan complejo como la crisis post-electoral del 2006 se atribuye al odio y al rencor generado por López Obrador. Algo tan complicado como las razones detrás de nuestro crónico subdesempeño económico se atribuye a "el pillaje neoliberal". Cada bando busca organizar sus odios, generar sus propios adictos, dividir conforme a sus principios impolutos. Peor aún, el populismo absuelve a los ciudadanos de la responsabilidad para encarar los problemas del país.
Como señala Savater en su Diccionario del ciudadano sin miedo a saber, el vicio del populismo va acompañado del vicio del paternalismo. El vicio de los gobiernos y las autoridades públicas de empeñarse en salvar a los ciudadanos del peligro que representan para sí mismos. Los políticos mexicanos de todas las estirpes se ofrecen solícitamente para dispensar a los ciudadanos de la pesada carga de su autonomía. Su lema es "Yo te guiaré: confía en mí y te daré lo que quieres". Un desfile multimillonario para festejar el Bicentenario: allí está. Una pista de hielo en el Zócalo: allí viene. Pena de muerte para los secuestradores; el Partido Verde apoya la iniciativa. Un hombre con pantalones capaz de imponer cambios aunque sea de forma autoritaria: allí está Carlos Salinas, otra vez. Una popular novia actriz de telenovelas: aparece en cada "spot" de Peña Nieto. México carga con uno de los mayores peligros de las democracias: una casta de "especialistas en mandar" que se convierten en eternos candidatos. En cada elección asistimos -y contribuimos- al reciclaje de pillos.
Y el problema es que alcanzan esa posición gracias a la flojera o al desinterés del resto de los ciudadanos, que dimiten del ejercicio continuo de vigilancia y supervisión que les corresponde. Los idiotas mandan porque otros idiotas los eligen. Los idiotas mandan porque logran erigirse en una especie de diosecillos que siempre tienen la razón, dado que los apoya el pueblo y el pueblo nunca se equivoca. El populismo ya sea de derecha o de izquierda sobrevive porque no hemos alcanzado la educación que premie la disidencia individual sobre la unanimidad colectiva. Que recompense el mérito en lugar del compadrazgo. Que nutra nuestra capacidad de luchar contra lo peor para que venga lo mejor. Que construya ciudadanos autónomos, libres, de carne y hueso. Que institucionalice la desconfianza en los líderes y la vigilancia sobre ellos por diferentes medios.
Según un estudio reciente del encuestador Alejandro Moreno, 66 por ciento de los mexicanos piensa que "personas como yo no tenemos influencia sobre lo que el gobierno hace". Si eso no cambia, México seguirá siendo un terreno fértil para quienes quieren mantener a sus habitantes en una permanente minoría de edad, ajenos a la política y residentes permanentes del lugar mental donde faltan la resolución y el valor para participar en el espacio público. Y seguirá siendo un país gobernado por proto-populistas y ciudadanos idiotizados que los celebran.
Fuente
AIX comandos frecuentes
Para desplegar el tipo de hardware que tenemos; si es de 32 o 64 bits
Incrementar el paging space (swap space)
# bootinfo -y
Incrementar el paging space (swap space)
# chps -s 3 hd6
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