- Aprendí a catar cervezas
- Aprendí a hacer masa para pizza
- Tuvimos una mascota pez pero no logró vivir demasiado
- Recordé nuevamente como preparar sushi casero
- Conocimos Düsseldorf
- Conocimos Bruselas y sus chocolates pero descubrimos que no comimos las más famosas papas belgas a pesar de haber pasado por ahí
- Conocimos el tradicional käsespätzle del modo más inusual. De manos EEUU en casa de mexicanos viviendo en Berlin
- Conocimos la biósfera del Spreewald en primavera e invierno
- Empecé a tomarle un gran gusto a los quesos añejos (Azul, Brie)
- Aprendí a preparar Currywurst en casa
- Ahora disfruto el sol 100%
- Conocimos viejos amigos y paisanos que han venido a la aventura berlinesa
- Visitamos e hicimos la tradicional cena de ganso
- Somos fans del Plötzensee y del Tegelersee
- Aprendieron a viajar solos
- Hicimos una visita sorpresa
- Me asusté de ver los precios en MXN de la canasta básica
- Nos acaloramos terriblemente en España
- Visitamos a uno que otro viejo amigo
- Empecé a ver el emprendimiendo de Liss
- Hicimos la noche de disco 80era
- Conocimos el viaje en transporte público hacia Kladow
- Comimos mucha comida mexicana en un remoto lugar cerca de Polonia, conocimos a muchos otros mexicanos y al embajador.
- Descubrí que cerca de casa hay lúpulos silvestres
- Conocí Sao Paulo, Barcelona, Luxemburgo
- Por primera vez jugamos en el golfito de la colonia
- Comí muchos tacos dorados, pozole, menudo
- Nos divertimos mucho en el Klettern
- Fumé un habano del cual creo que era de dudosa procedencia
- Asistí al teatro, disfruté y reí mucho
- Fuimos unas hamburguesas buenísimas que nos habían recomendado
- Visitamos (otra vez) Praga
- Me estafaron en un scam saliendo de un restaurante (En Praga)
- Caminamos en Dresden
- Visitamos la última edición del Weinachtsmarkt de Charlottemburg
- Por primera vez fui al cine en Alemania
- Intenté los mac and cheese y fueron un fracaso
- Me torcí el tobillo
Era 1985
Nuestra casa tenía paredes pintadas en blanco. Al entrar una pequeña sala de estar, inmediatamente a la derecha la cocina de la que recuerdo muy poco salvo el lavaplatos que daba hacia la ventana la cual tenía una tela mosquitero bastante empolvada y dificultaba la vista al exterior. El pasillo que seguía de frente me parecía enorme y llevaba hacia 3 recámaras. La primera y principal, enfrente de ésta el baño, siguiendo el pasillo había una recámara muy oscura que olía mucho a humedad, eso es parte de la identidad de la ciudad, la eterna humedad y ese aroma en los lugares que reciben poco sol; y siguiendo hacia el final una última recámara muy iluminada que daba a un amplio patio trasero.
Ese patio trasero daba hacia un zanjón y tenía una barda perimetral muy bajita que te permitía ver a través de él y hacia la colonia que se encontraba enfrente. Yo dormía en ese cuarto al final de la casa y me aterraba la oscuridad por las noches, oscuro como boca del lobo.
1985 ... No te extraño
El 75% del tiempo que pasamos con nuestros hijos a lo largo de nuestra vida será a los 12 años
Cada año, al comienzo de las vacaciones de verano, veo todo tipo de posts sobre los 18 veranos que tenemos con nuestros hijos. La intención de estos posts es exactamente la misma que la mía. Son un recordatorio de que tenemos que luchar para reducir la velocidad y simplificar. Necesitamos rezar para tener perspectiva en los días que se alargan. Necesitamos dejar las pantallas y conectarnos.
Aunque nuestras intenciones pueden ser las mismas, estoy totalmente en desacuerdo con el número. Tal vez los que escriben artículos sobre los 18 veranos con nuestros hijos todavía tienen sólo pequeños en casa. Tal vez hayan olvidado los veranos en los que cumplían 15 y luego 16 años y podían conducir y tener trabajo. Hay un cambio significativo en el desarrollo que ocurre durante la infancia alrededor de los 12 años (ocasionalmente antes) y con ello suele venir un cambio en la dinámica familiar. Los veranos empiezan a tener un aspecto diferente y, con el tiempo, los padres y los hermanos pasan a ser más un objeto de fondo, una pieza menos integral del rompecabezas. De hecho, el 75% del tiempo que pasamos con nuestros hijos a lo largo de nuestra vida lo hacemos a los 12 años.
No me malinterpreten. Crecer es algo bueno, algo que hay que celebrar. En última instancia, queremos que nuestros hijos se enfrenten a los retos del mundo real y empiezan a hacerlo por etapas. Formación de conductores. Primeros trabajos. Citas. Lo que todo esto significa es que es muy poco probable que cualquiera de nosotros tenga 18 veranos interminables con nuestros hijos. Tal vez tengamos 13 o 14 si somos afortunados. Nuestro tiempo es realmente limitado.
Las experiencias en el exterior nos ayudan a crear recuerdos duraderos y me ayudan a estar presente durante todo el verano. Nuestra familia se propone pasar al menos 20 horas en la naturaleza cada semana durante el verano. Lo repartimos en varios días y, cuando hace buen tiempo, a menudo superamos las 20 horas. Programar nuestro tiempo al aire libre cada semana nos ayuda a asegurar que todas nuestras necesidades están cubiertas. Los niños pueden sacar su energía, nosotros podemos unirnos como familia y yo no deseo que pasen las semanas de verano. Cuando los niños están al aire libre durante largos periodos de tiempo, se vuelven participativos, contemplativos, tranquilos y felices. En otras palabras, ¡no te vuelven loco! Si tienes hijos menores de 12 años, recuerda que éste es el mayor tiempo que pasarás con ellos a lo largo de tu vida. Tengan algunos objetivos, tal vez una lista de cosas por hacer, y asegúrense de aprovechar al máximo el tiempo que tienen.
Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator
Traducción al español de https://www.1000hoursoutside.com/blog/time-with-kids-before-age-12
El nostálgico otoño
Ya no suelo escribir con tanta frecuencia en éste espacio que lleva al menos 17 años de registros de mi vida. Cualquier cosa cambia mucho en 17 años, desde el clima de éste planeta hasta una simple roca que se erosiona por las inclemencias del tiempo.
Muchas veces solo pienso cosas y ya no me atrae mucho la idea de plasmarlas en un espacio digital. Era emocionante en esos años cuando apenas descubríamos el Internet, LA SUPERCARRETERA DE LA INFORMACIÓN!! Podía alguien del otro lado del mundo leer lo que sucedía con un individuo en el opuesto extremo. Que interesante era todo eso, hasta que llegaron los algoritmos a filtrar los contenidos y dosificarnos con lo que nos mantiene leyendo una fuente en particular de información.
Incluso lo que escribo en éste momento es simplemente filtrable por un algoritmo que se lo dosificará a aquel internauta adecuado.
Pero no vine a hablar de las tonterías que pasan por mi mente sobre digitalización, que para eso diario tengo que hablar de eso. Solo vine a escribir un poco fuera de mensajes cortos e instantáneos. Como el hecho de que me acostumbrado a vivir en éste lugar del mundo. Las cuatro estaciones del año definidas e identificables. Ya comenzó el otoño e inmediatamente empezó a dar sus pinceladas en los árboles de la ciudad.
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| El otoño Berlinés 10 Oct 2022 |
Este año ha sido particularmente distinto a los tres anteriores donde no había un conflicto armado a unos cientos de kilómetros de distancia. Tenemos que ahorrar calefacción, y a pesar de que la renta que pagamos la incluye no la hemos encendido. Se sobrevive bien con chamarras y cobijas al interior del departamento que se encuentra rondando entre los 18C-20C. El truco es no dejar caer demasiado la temperatura al interior ya que con las condiciones apropiadas de humedad a partir del 60% se comienza a condensar en muros y superficies, lo que eventualmente resulta en hongos y humedad en la pared. Y que sucede si se llena de hongos y humedad? Bueno uno tiene que pagar la reparación y no es nada barato.
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| Si o si hay que tener de éstos en casa |
Le comentaba a Liss lo mucho que me recuerdan las casas frías a segmentos y lugares del pasado. Como esa casa cerca del Desierto de los Leones, siempre se sentía el frío y tenías que abrigarte todo el día. Los pies fríos las 24 horas y no se diga las manos en todo momento en los bolsillos. Incluso el aroma a pino de en el ambiente. Qué tal la llegada del invierno y la navidad? Se sentía igual que el otoño llegando en Berlín; con el viento seco, una sensación de muchas fiestas en las próximas semanas, mucha comida y el largo descanso escolar.
Listo, ya descargué un poco las palabras que bien podrían haber quedado en la memoria. Ahora están en la memoria de Skynet.

























