Reto desbloqueado: Medio Maratón

Para no perder la costumbre, el domingo empezó a las 5:10AM para mi. El plan era tomar una ducha, desayunar, arreglar mis cosas y pedalear en bicicleta hasta el punto de inicio. Lo único que tuve que omitir fué la ducha pues el calentador se apagó durante la noche y no había agua caliente a consecuencia de eso. Así que muy a mi pesar me tuve que ir sin ducharme.
Dejé las pilas de las luces traseras y delanteras de la bicicleta cargándose la noche anterior; las coloqué en su lugar, me desayuné un cereal con leche y plátano, decidí durante un momento si usar las mallas o el short tradicional para correr. Mi decisión fué acertada: los shorts, no estaba frío el clima, y al avanzar la mañana seguramente el sol iba a estar pegando a plomo así que no tenía caso usar mallas. Con los lentes oscuros fué la misma deliberación que terminó siendo una decisión correcta pues en corridas largas, me ha sucedido que me entra mucho polvo a los ojos, y después ando con la irritación o conjuntivitis.

Como sea, me vestí, tomé la bicicleta y me fuí tranquilamente pedaleando hasta el estadio TELMEX de atletismo para calentar y no perder las calorías que había ingerido en el desayuno. Siendo esta mi primer ocasión en correr 21kms no me quedaba claro que tanta ingesta o gasto debía tener, así que me mantuve reservado al irme en bicicleta.

Fuí llegando al lugar por ahí de las 6:50AM. Ya había mucha gente en las calles y autos, la mayoría corredores calentando. Me bajé de la bicicleta, la amarré dentro del estadio en un poste, me quité el pants que llevaba puesto, me apliqué bloqueador solar, me puse el pulsómetro, los lentes y fuí a entregar al guardarropa mi maleta con llaves y demás cachibaches.
Otra escala que no podía faltar era la del baño, lo menos que uno quiere en la carrera es tener ganas de orinar, así que hice cola un rato junto a muchas decenas mas de personas. A la distancia y en las mismas filas se podían ver a los corredores profesionales. Se les nota en las piernas, unas piernas sin un microgramo de grasa, corriosas muy corriosas al menos a la vista y con sus brazaletes para arrancar en las partes frontales. También estaban varios kenianos o de algún lugar de África, que para variar, obtuvieron primer lugar.
Después de hacer lo mío, y faltando unos 20 minutos para el arranque, me puse a mantener el ritmo cardiaco entre 50%-70%, brincos por aquí y por allá, trote ligero, estirar pantorrillas y pies.

Después avanzamos y solo esperamos el disparo de salida. Esta ocasión decidí no llevar audífonos para ir escuchando música o el ritmo de carrera que llevaba, solamente cargué con el teléfono celular en una bolsa para ir registrando la carrera. Así que me tocó vivir una carrera de un modo distinto.

Momentos antes del disparo de salida
Escuchar mis pensamientos, pensar en muchas cosas, escuchar a los demás, las porras, los vitoreos de la gente que iba echando gritos a los corredores. Creo que eso motiva más que cualquier música.
Eventualmente arrancamos, poco lento al inicio pues todos los corredores van muy apretados, lo que en esta ocasión no me desagradó pues podía ir tomando el ritmo de modo gradual. El sol ya comenzaba a pegar desde el horizonte; algunos corredores iban platicando y muy contentos, el ambiente se contagiaba de efusividad. Alrededor del kilómetro 6, me tocó escuchar a un tercio de corredores en su conversación pretenciosa. Pensé que lo mismo ocurría en el trabajo, en el que algunos cacarean el huevo o le ponen demasiada crema a sus tacos, pero que de cualquier modo les funciona para apantallar. Iban comentando que habían ido (o planeaban ir) al maratón de Boston y bla bla bla, fué lo único que escuché y continué con lo mío.
La bajada de avenida américas, a toda madre, viendo el registro de velocidad, alcancé 16km/h, para después incorporarme a avenida Patria en donde a pesar de que era una pendiente larga y ligera, se sintió cordial por la gran cantidad de sombras que hay en el camino debido a los árboles. Y aquí es donde comenzó lo sabroso, lo que todos los maratonistas estaban esperando, aquí seguía el punto de "a ver si sus chicharrones truenan". Entramos al túnel de acueducto y después Colinas de San Javier. Una recta como de kilómetro y medio pero llena de pendientes hacia arriba y hacia abajo, para terminar en un punto alto.
Al inicio de colinas de San Javier km 13.

Aquí, se escuchaba como los demás corredores iban echando su máximo esfuerzo, respiraciones agitadas: "PUF!! COF!! y todo lo que se les pueda ocurrir. Todo era risa y diversión hasta que llegamos a esta zona. En una de las pendientes mas difíciles, la última precisamente de esta zona, yo le fuí echando gritos a los demás de "ánimo, ánimo". Algo tan sencillo sirve de motivador, y como dije, la motivación a veces es muy poderosa, anímicamente y moralmente. Sin darme cuenta, ya estaba al final de esta zona y continué corriendo, sin dejar de tomar líquidos en las zonas de abastecimiento. De ahí en delante todo transcurrió sin sobresaltos, salvo que el sol ya estaba comenzando a calentar el ambiente y por lo tanto la temperatura corporal, por lo que en cada punto me iba remojando la frente y la cabeza con el agua que nos daban.

Desde ahí, a Pablo Neruda, Montevideo para regresar en Avenida Américas ahora en sentido contrario y de subida, los últimos 4 kilómetros. Este es el punto en donde más cansado me sentí, esa subida, después de 18 kilómetros fué casi un muro, la velocidad promedio que llevaba bajó de los 10km/h. Y no era para menos, me quedaba poco para terminar, pero tampoco quería acalambrarme de repente y no terminar estando tan cerca del final. Así que tranquilo y midiendo el pulso me la llevé a un ritmo de unos 9.5km/h.
Otro punto de abastecimiento (el último), tomar bebida isotónica, refrescarme la frente, tomar agua y del mismo modo, sin darme cuenta ya había terminado de subir esa pendiente un tanto difícil. Las articulaciones de los tobillos, los pies empezaban a querer dejar de responder, si bajaba el ritmo de velocidad como que sentía el cansancio llegar muy fuerte, así que apreté el paso para que esto no sucediera y continué. De nuevo entrando a las calles aledañas al estadio de atletismo, a la pista, y aquí, sentí que terminé, que lo había logrado, pasé la meta, alcé los brazos y sentí una inmensa felicidad y emoción. Detuve el paso y seguí caminando hasta que encontré en la tribuna a mi hermosa familia. Aproveché que tenía puestos los lentes oscuros para desbordarme en llanto sin que nadie lo notara, lloré, lloré y lloré de emoción; ahí estaban apoyandome. El resto de la carrera se cuenta como los demás, medalla, frutas, recoger mi maleta, tomar algunas fotos, abrazar muchísimo a liss, bodoque y yun, llorar otro par de ocasiones.

La foto del recuerdo afuera del estadio

Nuevamente lo mismo, sigo sorprendido de ver a señoras con el cabello blanco, señora de pasados 50 años, así como señores, corriendo como si no hubiera un mañana, esa lección siempre la llevo en mente. Esas ganas, esa fuerza y determinación de quienes uno esperaría ya deberían estar descansando. Pues no, nada de descansar, estos ejercicios de competencia de fondo son una lección de vida en muchos aspectos. Nuevamente gracias Liss, bodoque, padres, @arareko (por tus consejos de entrenamiento). A todos por su granito de arena pues ustedes han contribuido a que haya completado sin contratiempos estos retos meramente personales de vida.

Toda la familia contenta
Numeralia
Tiempo reloj: 01h 56min 47seg
Tiempo oficial: 01h 58min 00seg
Tiempo chip: 01h 56min 44seg
Velocidad media: 10.72km/h
Velocidad máxima: 17.1km/h
Lugar general: 1048
Lugar en la categoría (30-34años): 109
Lugar en la rama (varonil): 909
Número de corredores: 2,700


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