Una vez, me encargaron ordenar un estante lleno de cartitas bibliográficas de una papelería por orden alfabético. Eran aproximadamente 300 cartas diferentes y pues la cosa no se veía nada bien en términos de tiempo para ordenar todo eso.
Eran mis épocas de estudiante de informática y pues creo traía frescos los algoritmos de ordenamiento. Me vino a la mente aplicar el método de la burbuja o bubble sort.
Pues tomé las cartitas y empecé de estante en estante, comparando la primera con la segunda, y así dandole sus barridas a todos los estantes.
Sorprendentemente a pesar de que el método de la burbuja no era precisamente el mas óptimo para una tarea de este tipo, era la que mejor podía aplicar pues aunque parece fácil ordenar 300 bonches cartas, se puede volver un desmadre sin un método y especialmente sin desmadrar el acomodo en los estantes; o sea, sin espacio para maniobrar.
Y así fué como hice un uso práctico de un algoritmo de ordenamiento aprendido en la escuela para una tarea trivial del mundo trivial.
1 comentario:
¿A ti no te aventaron la mafufada esa de determinar el tiempo en que un pastel alcanzaba temperatura ambiente utilizando integrales? #aplicacionesDeLaVidaCotidiana
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